En 2002 un empresario sudafricano, Keith Irwin, hizo los trámites para arrendarlo por un año junto con 2 tripulaciones, en sociedad con Cargo Air Transport Systems
La empresa de Angola que supuestamente los contrataba para los servicios no cumplió con los pagos y a Irwin se le acabó lo que tenía para el negocio sin poder pagar el avión.